Casi todas las apps de hábitos te interrumpen a diario y no te hacen parar nunca. El Reset Day es lo contrario: un solo día, reservado con antelación, en el que Nura te acompaña de la mañana a la noche con unas pocas preguntas difíciles. Después vuelve a desaparecer treinta días.
Qué es, y qué no es
No es una notificación. Es un acontecimiento: tiene fecha, se reserva, y ocupa un día entero de tu calendario aunque sólo te pida unos minutos en cuatro momentos. Esa es toda la diferencia entre algo que atiendes y algo que te ocurre.
No es un diario. No hay una página en blanco esperando. Hay preguntas concretas, en un orden pensado, que van de lo que ves a lo que haces y de ahí a quién quieres ser.
No es una evaluación. Nadie te puntúa. Al final del día Nura escribe una lectura de lo que ha entendido, y esa lectura es para ti — no entra en ninguna racha ni cambia tu plan a tus espaldas.
Por qué un día entero
Porque las preguntas que importan no se responden bien seguidas. Si las cuatro llegaran juntas, contestarías las cuatro con la misma cabeza y en el mismo estado de ánimo. Repartidas a lo largo del día, cada una te pilla siendo una persona ligeramente distinta, y eso es justo lo que hace falta para ver un patrón.
Por eso tú eliges la fecha y a qué hora te levantas y te acuestas, y el reparto lo hace Nura. Los capítulos caen en fracciones fijas de tu día despierto, así que un día de un madrugador y el de alguien que trabaja de noche tienen la misma forma aunque estén en horas distintas.
Por qué treinta días
Aquí conviene ser honesto: ningún estudio dice «treinta». Lo que dice la evidencia es que no existe un plazo universal —la revisión más reciente encuentra medianas de 59 a 66 días y recorridos individuales de 4 a 335— y que lo que sostiene un cambio no es la constancia ciega, sino revisar y adaptar lo que no está funcionando.
Treinta días es una decisión de producto tomada sobre esa base: el intervalo más corto en el que ha pasado algo que merezca la pena mirar, y lo bastante largo como para que el día siga siendo un acontecimiento y no una rutina más. La app lo protege: no se puede adelantar.
Singh et al., 2024 · Healthcare 12(23), 2488 — revisión sistemática y metaanálisis sobre formación de hábitos.
Los cuatro capítulos
Cada capítulo es una pantalla con su entradilla y dos o tres preguntas, nunca cuatro. Estos son, con las palabras exactas que vas a leer dentro de la app:
- 01
Lo que toleras
Toda vida se va llenando en silencio de cosas que dejamos de cuestionar. Este capítulo va sólo de verlas.
- 02
Adónde lleva este camino
Una dirección se ve mejor desde lejos. Sigue tu camino actual unos años hacia delante.
- 03
Lo que proteges
Un comportamiento que se repite suele estar protegiendo algo. Este capítulo busca el qué — y a qué precio.
- 04
En quién te conviertes
Llevas todo el día observando el juego actual. Ahora describe a la persona que juega a otro.
El Reality Check
Entre capítulos aparece algo distinto: una comprobación corta, sin preámbulo, que te devuelve a lo concreto. No pide reflexionar — pide un dato. Está ahí para que el día no se convierta en una tarde de filosofía agradable y sin consecuencias.
Puedes hablar en vez de escribir
Algunas de estas preguntas se responden mucho mejor en voz alta que tecleando. Pulsas el micrófono, hablas, y Nura transcribe. La grabación se guarda en tu carpeta privada y puedes borrarla cuando quieras, igual que el resto — está todo en la política de privacidad.
Qué queda al final del día
Por la noche, Nura reúne todo lo que has contestado y escribe una lectura de lo que ha entendido: qué toleras, qué proteges, hacia dónde va esto y en quién dices querer convertirte. No es un diagnóstico ni un consejo profesional — lo escribe un modelo a partir de tus propias palabras, y conviene leerlo como lo que es: un espejo, no un veredicto.
A partir de ahí, decides tú. Puede que el plan siga igual. Puede que sobre una tarea. Puede que el objetivo entero haya dejado de tener sentido y toque cambiarlo. Cualquiera de las tres es un buen resultado.
Las reglas, en corto
- Uno cada treinta días. No se puede adelantar.
- Eliges la fecha, y a qué hora te levantas y te acuestas.
- Necesita al menos ocho horas entre ambas: con menos, los capítulos se amontonan y dejan de funcionar.
- Cuatro capítulos, de dos a tres preguntas cada uno.
- Se responde escribiendo o hablando, como prefieras.
- Se puede guardar y salir; el día te espera.